- Silvia Gutiérrez de Argüello siempre conserva sus costumbres nicaragüenses
Compartir con su hija: trata de mantenerse muy cerca de su hija todo el tiempo que puede. También le gusta compartir con las mamás de los compañeritos de su niña.
Trabajo y hogar: de la puerta de la casa para fuera es el trabajo, para adentro es el hogar, por que lidiamos con los problemas de muchas personas, a cada casa que vamos hay un problema y debemos tratar de resolverlo.
Ahora venimos a reconocer Nicaragua y a mostrársela a nuestra hija.
Consejo: muy importante que estudien, una persona que se prepara vale mucho más, sobre todo las mujeres que vivimos en una sociedad machista.
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Después de doce años sin venir a Nicaragua, Silvia Gutiérrez de Agüello aún conserva el acento y la picardía nica. Se fue a Estados Unidos a estudiar cuando apenas salía de su adolescencia, donde decidió estudiar Sicología y Trabajo Social, graduándose con honores, lo cual le permitió hacer una especialidad en Geriatría inmediatamente.
Lleva 15 años laborando con personas mayores, cuenta que se enamoró de su carrera porque en su campo no es sólo ayudar en las necesidades emocionales de las personas sino que también en necesidades concretas (económicas). Su primer empleo, en el cual se desempeñó durante diez años, trabajaba con pacientes terminales de todas las edades. En mi campo casi a nadie le gusta trabajar con personas que están en momento difíciles, por eso es un halago para mí trabajar con ellos, señala.
Algo que nunca podrá olvidar es a un niño que tenía una enfermedad terminal y que soñaba con conocer a Enrique Iglesias. Logramos llevarlo, pero el niño no lo pudo ver porque estaba en coma, lo impactante es que hubo un momento antes de que falleciera que despertó y recordó que Enrique Iglesias estuvo ahí, porque él le cantó y pudo escucharlo, es una anécdota triste pero logramos cumplir su sueño.
Actualmente trabaja en una compañía de seguros donde siempre presta servicio a las personas mayores mediante un plan de gobierno. Su trabajo consiste en ver qué necesidades tiene la gente mayor para poder ayudarles.
Una vez que terminó sus estudios conoció a su esposo quien también es nicaragüense y con quien tiene una hermosa niña de cinco años. Además de su trabajo con las personas mayores, Silvia ayuda a su esposo con la contabilidad de su negocio.
En doce años no había venido a su país natal, pero siempre está en comunicación con su madre doña Silvia Lacayo Navarro. Señala que decidieron traer a su hija a conocer sus raíces, aunque siempre le han tratado de inculcar sus costumbres. En mi casa siempre se habla español, en la escuela inglés, por que el nica tiene que ser nica siempre. Mi hija desde que nació es su comida nicaragüense, le enseñamos donde está Nicaragua en un mapa, su bandera, le enseñamos que deteminadas cosas en Nicaragua se dicen de una forma y en Estados Unidos de otra y le explicamos que aunque ella nació allá, sus raíces son aquí en Nicaragua.